Precedieron mis labios en silencio con palabras de
mis ojos que pregonan en mi mente, y posan en mi
boca enmudecida en presencia de ella, puesto
que el miedo me doblega si me mira.
Bello pliegue de sus rojizos labios, bella pestaña
que yace a orillas de los calmantes que abrazan
su mirada; le admiran mis ojos con delirio, absorto
me encuentro cuando miro su rostro,tierna belleza
de su inocencia.
Linda doncella, rostro de rosa, sensible refugios
los pétalos que ocultan el roció de sus bellas
estrellas,hacen sueños rehenes que vagan en sus
noches inciertas, vagar en ellos quiero, aunque el
prefulgente sol acuda cada mañana a ser libertador.
Ignorante es ella de lo que oculta mi alma, por ocio
de mi boca, cobardía prudente e inútil orgullo, que
ata los labios por temor de lo oculto en los suyos, no
huirán mis palabras del silencio.
Si muriere mi silencio que susurra en la soleada lo
oculto,oiría su boca, miedo que se hace dueño de
mi verdad, mordaza de mis labios es, des átala sin
encontrar en mi consentimiento alguno, que me calla
y no quiero.